Los hobbies y el arte de fracasar
Además de ofrecernos muchos beneficios para nuestra salud mental, los hobbies nos proporcionan herramientas que nos permiten enfrentar más fácilmente el fracaso y de esta manera, aumentar nuestra apertura hacia nuevos aprendizajes.

Un hobby o pasatiempo es aquella actividad que se lleva a cabo durante tiempos libres con el objetivo de pasar un buen rato y relajarse, es lo que se realiza fuera de las obligaciones de las personas; su objetivo es la distracción a través de la relajación y diversión. Dichas actividades han sido comprobadas de ser muy beneficiosas para nuestra salud, ya que estas ayudan a reducir los niveles de estrés y depresión; además de incrementar la autoestima y la creatividad.
Desafortunadamente, gracias al perfeccionismo y la constante comparación con otras personas debido a las redes sociales hoy en día, solemos transferir estos sentimientos a nuestros pasatiempos. Incluso existe cierta presión de convertir tu afición en un ingreso extra para ser productivos en todo momento, lo cual no tiene nada de malo, pero solemos minimizar que el ocio juega un papel importante en nuestras vidas.
Adicionalmente, estos sentimientos perfeccionistas hacen que estemos acostumbrados a tener miedo de comenzar una nueva actividad, o nos rendimos la primera vez que intentamos algo nuevo por el miedo a “no ser bueno” y en consecuencia, fracasar. Un hobby no nos debería hacer sentir de esta manera, al final, esta práctica no busca impresionar a un cliente o un maestro: es para nosotros mismos. Es cuando practicas esto donde tienes la oportunidad de olvidarte por un ratito de tus responsabilidades y disfrutar tu tiempo libre.
Asimismo, un aspecto importante a destacar de los pasatiempos es que estos nos hacen más resilientes hacia el fracaso y nos motiva a continuar pesar de todas las veces que fallemos. «Acercarse a una actividad sin la constante presión de ser bueno en ella me motiva a intentar cosas nuevas con una mente abierta», comenta Kerri Duncan, escritora de The Guardian. Podemos intentarlo una y otra vez sin sentirnos avergonzados de los resultados, puesto que se cuenta con todo el tiempo del mundo para mejorar ya que no es una obligación y no existan las fechas límites para afinar tus habilidades.
El fracaso es esencial para nuestro crecimiento personal y aprendizaje, aunque sea difícil y doloroso aceptarlo. Pese a que tenga efectos temporales en nuestro autoestima, tiene más beneficios a largo plazo: incrementa el sentido de la determinación y la reflexión. Esto, ya que al hacer algo de manera incorrecta, nos da el tiempo de pensar profundamente y pulir las acciones que debemos tomar para crecer y mejorar. Debemos ser conscientes de que fallar es un elemento normal del proceso de aprendizaje, y acogerlo es clave para mantener una actitud positiva y apertura ante dicho proceso.
Un gran ejemplo, donde podemos notar el gran impacto positivo de los hobbies, ocurrió durante las Olimpiadas que se celebraron en el 2021. El ahora ganador de la medalla de oro en clavados olímpicos, Tom Daley, se hizo viral en los medios de comunicación por las simpáticas fotografías de él tejiendo coloridos suéteres durante la competencia; momentos de alta tensión para los atletas que este particular clavadista utilizó a su vez para relajarse con su afición favorita, la cual es tejer.
«[…] Tejer me ha revelado que los errores nos enseñan muchas lecciones. Con los clavados, siempre estaba preocupado por equivocarme y no intentaba seguir adelante – por miedo a errar y que esto hiciera que retrocediera. Tejer me ha ayudado a ser más creativo», reveló el clavadista inglés en una entrevista para The Telegraph. «[…] Honestamente creo que le debo la medalla de oro a tejer», agregó Daley.
Es aquí donde podemos observar claramente como la carrera del joven se entrelazó con su hobby favorito, el solamente lo hacía por diversión, y al final se convirtió en una valiosa herramienta que lo hizo convertirse en el campeón del mundo en clavados. Es así como nuestras aficiones nos hacen crecer, reflexionar y adoptar estas actitudes sanas para aplicarlas en futuros aprendizajes en otras áreas de nuestras vidas.
Encontrar un pasatiempo que nos apasione es una de las mejores inversiones que podemos hacer en nosotros mismos, no dudes en siempre hacer un espacio para estas actividades tan gratificantes y tomarte un tiempo para ser tú mismo y divertirte. Paciencia, resiliencia, crecimiento y apertura son algunas de las muchas virtudes que se hacen una parte de ti al sumergirte en estas actividades; donde luego se permean en otras áreas de nuestro día a día. Y tú, ¿estás listo para encontrar tu nuevo hobby?
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